Salud - Trabajo
- María Fernanda Mejía

- 25 ene 2018
- 2 min de lectura
Durante la evolución del hombre, una de las preocupaciones principales ha sido la de la salud. Al principio, y cuando no tenía los conocimientos actuales ante los hechos que no podía comprender recurría a explicaciones sobrenaturales tratando de entender todos los acontecimientos que le ocurrían, llegando hasta explicaciones de dioses buenos y malos, protectores y vengativos.
Debió transcurrir mucho tiempo para que mediante la observación y análisis del quehacer diario pudiese empezar a dar soluciones que fueran aplicables a una población con parametros definidos.
A pesar de la evolución, es difícil definir el fenómeno de la salud, puesto que puede tener diferentes puntos de vista:
el simplista, de ver la salud como la ausencia de enfermedad, o en el que la salud "es el completo estado de bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de daño o enfermedad".
Se hace necesario, por lo tanto, mirar no solo el aspecto físico sino también el psicológico, sin atomizar al ser humano, fraccionandolo y no tomándolo como ser integral.
Paralelamente, con el desarrollo del hombre se presenta la evolución de la conceptualización del trabajo. En epocas primitivas el hombre debía trabajar para ganar su sustento y poder sobrevivir. Con el correr de los tiempos, el trabajo se volvió labor de esclavos y de la clase dominada.
Con advenimiento de la Revolución Industrial las cosas cambiaron y el hombre comenzó a vender su fuerza productiva, pero sin importar su salud. Solamente las luchas conjuntas de la clase trabajadora se comenzó a transformar tanto la concepción del trabajo como de prevención, las cuales, a pesar de presentar grandes avances, aún en nuestros días tienen todavía mucho para estructurar, cosa que sólo se podría lograr si existe una unión de toda la sociedad en busca de un mejor vivir.
Hoy en día se plantea que el trabajo es solo humano, pues es el único ser de la creación que se puede recrear con el fruto del mismo. No sin razón se dice:
"NO HAY QUE HUMANIZAR EL TRABAJO, PUES ESTE ES HUMANO. HAY QUE DIGNIFICAR AL HOMBRE A TRAVÉS DEL TRABAJO."
Fernando Henao Robledo
Salud Ocupacional: conceptos básicos - Segunda edición






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